"The curriculum guides are designed to give a general overview of concepts taught at each level."
Aportan al profesorado orientaciones, propuestas de programaciones, ejemplificaciones y otros recursos que le pueden ayudar en la organización y desarrollo de sus actividades curriculares.
Las obras, una para cada área curricular, se estructuran de una manera similar. El apartado de cuestiones generales aporta elementos para el conocimiento y reflexión sobre las dimensiones psicopedagógicas y curriculares que afectan al contenido cultural del área que se aborda.
El tratamiento específico de cada área incluye un estado de la cuestión del desarrollo de la didáctica específica, que da marco y orienta la formulación que se hace de las distintas unidades de la programación o de la que el profesor pueda proponer a sus estudiantes. Presenta, también, propuestas de actividades y materiales para el profesor y los estudiantes, orientados a la aplicación inmediata al aula y concebidos desde un planteamiento abierto y activo que busca la implicación de los destinatarios y la potenciación de aprendizajes significativos. La evaluación coherente con el planteamiento se enfoca al análisis de los errores y al establecimiento de pautas para reorientar los procesos formativos erróneos.
Se incorpora, por último, variedad de recursos (bibliográficos, audiovisuales, accesibles por Internet, etc) que permiten reforzar la idea de un material de apoyo para el profesor y facilitador de su actividad.
La diversidad de materiales, la pluralidad de autores, su versatilidad y la calidad del contenido ofrecen una fuente inagotable de alternativas que apoyan una educación contextualizada y adaptada a las posibilidades del profesor y del estudiante. Preparar y desarrollar las clases, organizar actividades curriculares o resolver problemas de aula se hace así más sencillo sin mermar por ello la calidad de la intervención.
La calidad de las propuestas didácticas no es ajena a la competencia de los coordinadores y colaboradores de las diferentes guías. Son profesionales con una larga dedicación a la educación y comprometidos en el esfuerzo colectivo de mejorar la calidad de la enseñanza-aprendizaje por medio de la reflexión y el contacto permanente entre la teoría y la práctica.
Cada coordinador, vinculado al ámbito de la docencia universitaria y no universitaria, ha buscado y seleccionado aportaciones de distintos colectivos, de diversos grupos de trabajo o de profesores de centros docentes que pertenecen a distintos países y regiones españolas. De esta forma se extiende el conocimiento, la experiencia y las pautas de actuación de compañeros docentes que pertenecen a distintas corrientes y que responden a variadas prácticas educativas. Esta diversidad enriquece así y de manera permanente este completo conjunto de materiales y recursos didácticos.
¿COMO SE UTILIZAN?
Los materiales que presentamos deben considerarse como recursos que, incorporados a las estrategias de enseñanza-aprendizaje, pueden ayudar en la reconstrucción del conocimiento al aportar significaciones parciales en relación a los conceptos curriculares que se tratan. Se remarca así su sentido instrumental y subordinado a los objetivos de la formación.
Siendo la mediación en el proceso de enseñanza-aprendizaje la principal función de los materiales curriculares, su utilización puede ser diversa: promotora de la innovación, motivadora, estructuradora de la realidad (cada material tiene una forma de presentar la realidad), configuradora de la relación entre el estudiante y los contenidos de aprendizaje (cada material facilita un determinado tipo de actividad mental), controladora del contenido a enseñanza, solicitadora (al actuar como guía metodológica y organizadora de la acción formativa), formativa (al ayudar a conformar determinadas actitudes) o reforzadora del método de enseñanza (al centrarse más en las necesidades del profesorado que del estudiantado), entre otras.
Unas posibilidades tan amplias explican la gran influencia que los materiales pueden tener en los procesos de enseñanza-aprendizaje, al condicionar muchas de las variables que intervienen en el acto didáctico. El gran reto de los profesores es lograr que los estudiantes aprendan y sean conscientes de su aprendizaje, debiendo consumir mucho tiempo y esfuerzo en la relación personal y en la organización de los grupos de aprendizaje. Ofrecer materiales preparados y flexibles, que puedan ser seleccionados y modificados según las necesidades contextuales y que se actualicen periódicamente, aspira a ser al efecto una ayuda.
La utilización de los materiales en la perspectiva de apoyo a la formación del estudiante se impone, así, al mismo tiempo que demanda esquemas referenciales determinados. Los utilizados en nuestro caso, respetan la siguiente estructura:
Presentación del tema, centrada en la actualización sobre aspectos que actualmente están en debate, que se han modificado o que merecen una especial atención por vincularse a enfoques erróneos o responder a nuevas situaciones.
Selección y secuenciación de contenidos, presentados a partir de esquemas, mapas conceptuales u otras estrategias. La presentación de propuestas de evaluación y autoevaluación adquiere aquí sentido al utilizarse como referentes para el diagnóstico inicial y adecuación de las propuestas a cada grupo destinatario de estudiantes.
Desarrollo de la propuesta, que contiene básicamente el conjunto de recursos que los estudiantes pueden utilizar para realizar las actividades que se les proponen. Incluye referentes a: la exploración de las ideas previas, explicitación de problemas o casos, materiales para fomentar la discusión y el debate, recursos para la aplicación del conocimiento y otros materiales de aula como puedan ser las transparencias, mapas, estadísticas, guías de experimento, textos, etc.
Un apartado para indicar otros recursos didácticos, que aporta bibliografía comentada y de referencia, fuentes de información, webs, etc.
Salvando la agrupación mencionada, realizada a efectos de ordenación de la información, las propuestas no se deben entender como ejemplos a imitar. De hecho, no se suelen presentar secuencias cerradas determinadas y definidas de desarrollo curricular, dado que deben responder a los proyectos curriculares de centro y a las decisiones tomadas por cada seminario o departamento. Las unidades no son ni deben tomarse así como lecciones cerradas, sino como núcleos organizados de información susceptibles de utilizar en diversos contextos y situaciones, siempre y cuando se compartan los principios básicos sobre la concepción del conocimiento a transmitir, del aprendizaje a potenciar y de la evaluación a aplicar.
La coherencia del planteamiento se centra en la fidelidad a unos determinados principios, en la unidad metodológica y en una orientación temática que prima las necesidades del estudiante y del profesorado sobre la estricta lógica del contenido a integrar. Asume también que la selección de las temáticas ha priorizado las vinculadas al currículo obligatorio, buscando así reforzar los conocimientos básicos sin los cuales es difícil avanzar. Conseguir que los estudiantes mantengan su interés por aprender, la exigencia de rigor intelectual y procedimental en su juicio y la coherencia en su acción, sería un gran avance.
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Maria Vanessa Barrios Guzmán
60760211133